ATERRIZÓ EL 737

Aterrizó el 737  ,igual que un  paño frotando el culito blanco de un bebé, suavemente.
las azafatas,presurosas y diligentes abrieron las puertas del pájaro de metal de manera enérgica y responsable.
Me levanté de mi asiento,abrí el comportamiento que había arriba de mi cabeza y  de manera forzosa ,bajé la plumbea maleta Samsonite  azul marino ,con el ribete verde de la Magdalena 2022 anudado en uno de sus extremos.
Esperé a que toda la masa de gente  saliese ajetreada.
Después de unos minutos... recorrí el pasillo en forma de embudo.
Bon soir me dijo la azafata de tez morena, con una sonrisa,al pasar frente a ella.
 Bona soir, le respondí con otra sonrisa en falsete ,mirándo fijamente  sus ojos oscuros,mientras ponía el pie derecho en la empinada escalera para bajar.
Levanté la mirada,el cielo en lo alto ,se mantenía triste, encapotado, afligido,pesaroso.
Tuve que irme, dejar mi ciudad,no tuve más remedio,lo necesitaba.
Paris tenía en invierno el mismo color cenizo que una obra de Milan Kundera, 
esa insoportable levedad del ser...esa misma levedad que hizo que te dejase de manera definitiva...
A la salida del Charles de Gaulle
un joven bien vestido con semblante serio ,mantenía una pancarta blanca con mi apellido..
todo el ajetreo del aeropuerto me era indiferente o más bien necesitaba que fuese índolente.
Bon souir le dije
Bon souir me dijo..
Lo seguí hasta el vehículo, atravesando toda la jungla parlante del  aeropuerto. 
En el trayecto, pude observar el tráfico parisiense, era como una enredadera vital, como avispas 
enfadadas por el sol caliente,en forma de vehículos a motor y con ruedas en busca de miel de asfalto.
En poco más de cuarenta minutos llegué al Central Hotel Paris. El taxista,con el que no crucé palabra,
bajó sin esfuerzo la maleta samsonite, la única que llevaba conmigo,le di cinco euros de propina y los aceptó sin decir de nuevo,nada .
Me diriji a recepción...dos muchachas una de no más de 25 años, la otra, de cabello rubio y ojos oscuros de unos 38 años 
Buenas noches... dije...hablaban un español muy correcto.
Buenas noches dijo la treintañera.
Tenía una reserva le dije dejando el DNI en el mostrador.
Voy a comprobarlo señor..me dijo..
Si,aquí está,la 212, segundo piso,
aquí tiene la tarjeta,
el desayuno es de las ocho de la mañana a la diez,me dijo..
Muchas gracias..tú nombre por favor? Le dije..
Marie,señor.. me dijo la treintañera señalando con su dedo incice la parte superior izquierda de su uniforme.
Serían ya las nueve.
Era ya de noche.. noviembre en Paris era muy frío.
Abri la puerta de la habitación,dejé la maleta a un lado,metí la mano en el bolsillo y miré el teléfono..
quince malditos mensajes ya de Patricia.
Me invadió la indiferencia y tire el móvil en la cama mientras lo cargaba.
Me desnudé y me di una ducha tibia,larga....
No tenía hambre,pero no quería permanecer en la habitación.
Me vesti, un pantalón de tela azul marino ,una camisa Pedro del Hierro y una chaqueta ,sin más.
Cogí el teléfono y vi de nuevo los WhatsApp, Patricia había vuelto a escribir.
"Todo aquello que vivímos, todo aquello que amamos"...eso fue lo único que llegué a leer...
Cruce la puerta,baje hasta recepción.
Marie seguía detrás de la recia madera color nogal.
Su español,como dije, era perfecto.
Le pregunté un sitio para poder cenar, que no estuviese demasiado alejado.
Miró a derecha e izquierda para estar segura que nadie la estaba escuchando y dijo: 
Ya termino de trabajar, le puedo acompañar a un restaurante cerca de aquí,dijo.. si no le importa. Pero eso sí,me dijo...mejor me espera fuera .
No le dije que no, simplemente asentí .
Marie esperó al turno de noche,le explicó las pocas nimiedades que debía decirles de su turno, caminó detrás de recepción hasta el vestuario,se deshizo del uniforme,un pantalón de tela caqui que perfilaba sus piernas  y una blusa negra con el anagrama bordado de la cadena hotelera que difuminaba sin querer, el tamaño de sus pechos y se cambió de ropa.
Yo en Paris era como un polluelo recién nacido y así, me abrace a las palabras de Marie.
Salió del hotel a los cinco minutos,Paris seguía con su noche triste ,sin estrellas crepitantes.
Caminamos no más de cinco minutos...ella vestia unos Levi's azul claro y un abrigo cordero de piel vuelta.
el trayecto al restaurante no se hizo ni corto ni largo,yo simplemente la seguía ..no nos dió tiempo a hablar de nada,salvo a ella preguntarme de nuevo mi nombre.
Llegamos y entramos al restaurante .
El local tenía un cálido y agradable ambiente al siglo XIX
en el barrio latino parisino,
luz tenue,mesa y sillas de madera color caoba suave y vajilla blanca, simple,sin galanuras.
Está bien bonito el restaurante, verdad? Me dijo Marie ,en el momento que nos sentamos.
Demasiado bonito,le respondí.
Al instante,sorprendidos...
Buenas noches,señores aquí les dejo la carta,desean algo de beber ?dijo el garçon.
Si,un chardonay por favor ,dijo Marie..
Yo ,de momento un agua con gas muy fría o mejor con hielo..gracias.le dije en mi patético francés.
La primera vez que vienes a París? me dijo...
Si,la primera vez y posiblemente la última 
La última,como que la última? dijo Marie con una media sonrisa
Si...es que...el teléfono sonó.. eran casi las diez de la noche.
Perdona le dije a Marie...
Cogí el teléfono... otro mensaje de Patricia para destruir y desbaratar la noche.
Pedimos a la par y sin discusión, ensalada Cesar, entecot para los dos y dos copas de vino frances.Marie ya me dijo como tres veces que vivía en la rue  de Montorgueil cerca del restaurante.
Quizá fuese de manera sibilina ,me dijo que dejase de beber agua con gas y me pasase al vino franchute...quien sabe..la mente femenina es como un rompecabezas. 
Probé el vino ,no estaba nada, nada mal.
Permíteme ,voy al servicio,le dije.
Me levanté de la mesa,no estaba acostumbrado a beber cono bebia Marie.
Abri la puerta del servicio,me  baje la bragueta del pantalón,con el dedo índice y el pulgar bajé el calzoncillo color negro, y me dispuse a mear...ringgg,ringggg,ringgg!! ...Su puta madre dije para mí otra vez!cómo bien y de manera difícil pude ,saque el móvil del bolsillo y vi otra llamada de Patricia.
 cogí bien el teléfono y le di al icono verde.
Si? dije 
José?
si,dime
Te amo..dijo de buenas a primeras...
Espere dos segundos y le dije...como están los niños?
Bien,ellos están muy bien,como siempre,no tienes porqué preocuparte.
Pero no hace ya más de un día y  preguntan por ti.
Puedes pasármelos? O ya están dormidos?
Si,ya están dormidos me dijo..
Recuerdas lo que te dije nada más descolgaste el teléfono? Me dijo...
Si,lo recuerdo ..yo también, dijiste que me amabas..
Pero no me llames más Patricia,por favor te lo pido. Colgué la llamada.
Me lavé las manos, y la cara fuertemente, cogí uno de esos pañuelos ásperos y me los pasé por el rostro.
Puta vida! dije .
Salí del baño,Marie ya había pedido el postre.
Pidió unos Macaron para los dos... te parece bien? Me dijo 
Si,si me parece bien .
seguimos sin hablar de cosas importantes, sin entrar en detalles.
pedimos un café espreseo para mí y un café au lait para Marie.
Garçon! dijo Marie..pongamos dos snaps de absenta.
Marie se lo tomó de un trago el suyo y el mío.
Terminamos la cena, eran ciento veinte euros,se empeñó en pagar a medias, pero un caballero español nunca va a entender eso de "a medias" y la broma fueron,eso, ciento veinte euros.
Salimos del restaurante,el cielo habia cambiado,no había gris,ni pinceladas negras... estaba despejado ,luminoso,tiritante,estrellado . Igual como un cuadro de Van Gogh .
La acompañé a su casa,la distancia no era más ,que esos pobres cinco minutos que antes dije.Mientras, hablábamos y discutíamos que el vino de burdeos que tomamos,era mejor que cualquier español y que el postre que habían servido era demasiado dulce.
Después de esos minutos caminando, llegamos a la puerta de la casa de Marie.
Dos largas farolas nos iluminaban.
Bueno Jose, ha sido todo un placer,me lo he pasado muy bien,me dijo...
Lo mismo te digo Marie,
menos mal que te pregunté por un restaurante donde cenar...
claro ,dijo..y menos mal que te dije que me esperarás para acompañarte. " Touché"... pensé.
mañana a la tarde nos veremos en el hotel..le dije..
Y acercándome le di dos besos.
Tomamos una copa en mi casa? Me dijo,de manera repentina,en el momento preciso que daba media vuelta para marcharne ...
La casa de Marie tenía como 70 metros cuadrados,
dos habitaciones,un baño, cocina y un pequeño departamento donde tenía el ordenador y una amplia televisión.
Marie puso música, trajo de la cocina algomee beber, empezó a servir.
Te importa que me ponga más cómoda? Me dijo...
Para nada,estas en tu casa,le dije...
Cogí la copa  y le di un sorbo largo.
Marie me habló .
Como me ves? Volteé la cabeza y vi a Marie .
Llevaba un pantalón corto de algodón azul marino,no más arriba de sus círculos ilíacos y una camiseta corta de tirantes ,que dejaban ver sus brazos blancos al completo .
la miré y le dije...,pues muy bien, te ves  muy bien, demasiado bien ,le dije .
Marie se acercó,me arrebató la copa  y la puso en la mesa de manera enérgica.
Se puso a horcajadas frente a mi, mirándome.
Levantó el mentón y fue acercándose.
Al instante sonó de nuevo el teléfono.
Perdona Marie, le dije echándome hacía atrás.
Me sentía avergonzado y sentía que Marie no se merecía eso.
Marie me miraba... cogí un cigarro y lo encendí sin pedirle permiso...
Cogí el teléfono y abrí el WhatsApp Patricia volvió a escribir.
ponía de nuevo lo mismo de antes.
Me di cuenta que no era tan fuerte.
Me despedí ,le di dos besos a Marie y le dije que ya mañana nos veríamos  ,o no,en la recepción del hotel para el check out.











.


Comentarios

Entradas populares de este blog

ME DI CUENTA QUE TE AMO

hoy es un día de esplendor

hoy en día