TODO ESTABA PREVISTO
Hoy parecía que sería un día de esplendor,
El azul del cielo rutilaba y golpeaba la hierba del parque en calma.
Parecia todo perfecto y ardiente,como una escena de beso entre Natalie Wood y Warren Beatty.
Los pajarillos,los tangara azuleja, color cobalto de pico afilado reboloteaban y se lanzaban como kamikazes intentando atrapar toda clase de insectos , que pululaban entre la tierra húmeda .
En el corazón de Paitilla, frente la bahía, tupida de altivos rascacielos,
el sol a plomo ,intentaba derritir las vigas de hormigón armado.
Al instante,de improvisto,se giró una brisa fuerte que provenía seguramente de los altos cerros del Interior,
levanté la mirada al cielo ....
que vida!...ni un instante de tranquilidad.
Los "terreritas" sin vergüenza ,
abrían sus alas rojizas al viento y con su vuelo bajo presagiaban la inminente tormenta.
las típicas lluvias torrenciales de la estación húmeda hacian rebosar las alcantarillas, inundando las avenidas, consiguiendo que los" tranques" ,fuesen agónicos e infinitos . En aquella parte del planeta , el clima cambiaba de buenas a primeras sin uno darse a penas cuenta.
Cuando se desató el apocalipsis en forma de truenos y relámpagos , los automóviles permanecían parados con la música a tope, todos conocían por costumbre que era cuestion de minutos que la lluvia cesara y todo volviese a la misma calma y normalidad de antes.
Ya llevaba cinco dias a la ciudad,
El viaje hasta ella duró unas nueve horas.
Sentado en mi asiento de clase turista en las plazas centrales del avión.
Casi pierdo el vuelo por culpa del retraso del VLC-MAD y que el aeropuerto de Barajas es infernal e inmenso. Sólo quedaba yo por embarcar.
Una amable azafata me proporcionó una botella de agua fría al ver mi estado de desespero y el sudor en mi frente.
El compañero que me tocó de viaje era un joven judío con su kipá.. me costó darme cuenta que lo llevaba en la cabeza. Abrí el libro que tenía dispuesto a leer en el trayecto "Cana,Caballo de Troya 9"..
El Joven era muy agradable y nos dispusimos a hablar, dejando mi lectura de lado.
Era sábado ... y sin más,le pregunté... Umm pero viajas en sábado? No lo tenéis prohibido?le dije- Es Sabbath...no?.
Si, pero lo hablé con el rabino de Barcelona y me dió dispensa..me dijo.
dispensa? te refieres a que el te da permiso y tú das algo a cambio?le dije..
me miró y sonrió ampliamente sin darme una respuesta concreta.
Bueno...pensé para mí mismo...todas las religiones son iguales...
Daniel Aguilar era su nombre..regresaba de España a su ciudad natal después de cursar una licenciatura en administración y dirección de empresas..
Una de las azafatas de Iberia se acercó donde nos encontramos y dirigiéndose a Daniel, preguntó amablemente.usted solicito comida kosher?
Si ,respondió y le sirvieron ...antes que a todos...
Kosher? le pregunté.. también dan kosher?
Si,si...dijo..ten en cuenta que todas las aerolíneas están subvencionadas por el gobierno de Israel para que así sea me dijo. No dejaba de sorprenderme.
Vaya tela! dije en voz alta...
El judío sonrió y puso su mano en el kipá asentandolo.
La mayoría de las joyerías de la capital del istmo eran propiedad de catalanes y judíos...los catalanes y los judíos siempre se han llevado bien por los siglos de los siglos..nunca veréis un judío pasar penalidades,entre ellos se ayudan,se protegen y se dan trabajo..es algo a reconocer.
Seguí leyendo un poco y dormí unas horas hasta que vi el amanecer por una de las ventanillas de la parte derecha..
A penas faltaban quince minutos para aterrizar .
Tienes que venir a verme si es posible,me dijo Daniel , escribió el nombre de una dirección en un papel y me la entregó. La lei...Joyería La Perla Vía España Número 19.
Así lo haré si es posible le dije.
El Airbus A330 siguó descendiendo suavemente y después de unos segundos y unos suaves golpes del caucho sobre el asfalto ,se detuvo.
Me despedí de Daniel dándole la mano y el me respondió con otro apretón fuerte.
En mis primeros días fui asiduo del mercado del marisco,situado al final de la Avenida Balboa, recinto apoyado económicamente durante muchos años por el gobierno japonés..ya de buena mañana las mujeres preparaban en la entrada el ceviche fresco de corvina,pulpo,camarones..las diferentes paradas del mercado rebosaban langostinos, gambas,langostas,vieiras, ,ostras,y toda clase de pescados,robalos, lenguados,meros,pargos rojos......jefe! Jefe! Me gritaban al verme pasear por entre los puestos con un pantalón corto y chanclas. Los indígenas de las islas de San Blas vendían las langostas a cinco dolares la libra..
jefe, jefe! me gritaban de nuevo de una a otra parada...era incómodo...
El restaurante se encontraba en la parte superior, subiendo unas escaleras metálicas.
Ahí podías ofrecer la compra realizada en el Mercado y por un módico precio de diez dólares ,cocinaban todo al gusto.
Sin embargo yo preferiría comprar el producto y cocinarlo en mi apartamento alquilado en la zona residencial de San Francisco.
El apartamento de 70 metros cuadrados era realmente económico, unos 300 dolares al mes y tenía todo lo principal, lavadora, lavavajillas, nevera y cocina a gas...un amplisimo balcon,donde poder situar hasta una hamaca,
no podía pedir mas.
Mi puesto de trabajo era en Tecnasa, una gran empresa de distribución, instalación de redes y mantenimiento de todo tipo de equipos electrónicos ,puntera y referente en todo Centro América.
Mis primeros días fueron de adaptación al medio.
Después de cinco días, sin tener prácticamente relación con nadie, a saber que pensarían de ese español de tez clara y cabello castaño..
Día a día fui adaptandome tanto a la ciudad como al trabajo...
Una mañana, al llegar a mi puesto ,vi un café expreso en vaso de plástico y un mini croissant en la arte derecha de mi ordenador .
Me sorprendió comprobar que el café aún estába caliente... seguramente alguien estaba pendiente de mi y sabía que no tardaría más de medio minuto en llegar.
Cogí el café lo olí y di un sorbo...la persona que había puesto eso ahí,me tenía controlado...el café no llevaba azúcar, también conocía que así era como me gustaba.Alargué la mano cogí el mini croissant,estaba tibio...recién puesto en el microondas,como yo hacía siempre.
Que buen detalle,café y croissant,
que gran detalle repeti de nuevo para mí.Alcé la vista y miré a mi alrededor sin percibir nada extraño o fuera de lo común.
Bueno... pensé para mí mismo... encendí el pc .
A la salida de mi jornada laboral como siempre, me situaba en la amplia avenida, delante justo de la universidad Panamericana, esperando que uno de los taxi color amarillo chillón pasara por delante y poder atraparlo...en mi corta espera ,un Toyota verde paro frente a mi y bajo la ventanilla...voy para la ciudad dijo,subes? Te llevo.? Era Gina,una de las compañeras de trabajo .por que no? Pensé... Los taxistas en esta ciudad se hacían los remolones debido al gran atasco que siempre había hasta la zona bancaria central.
Gina era una joven que aparentaba no mas de 26 años, de piel trigueña,delgada,cabello largo y rizado color castaño y ojos grandes oscuros.
Donde te dejo?..me dijo..
En san francisco...porfa
Perfecto yo también vivo por la zona,
espero te gustara el café y el croissant,me dijo...
Si,si,claro...así que fuiste tú?
Si claro ,dijo sonriendo..
Pues muy amable por tu parte,le dije con sorpresa ,
Si que me tienes controlado,no será esto un secuestro,verdad ? Dije...
Sonrió.
Que tal el trabajo,cómo lo llevas? Me dijo
Pues de momento bien la verdad , adaptándome, pero si, estoy contento.
Tienes planeado hacer algo hoy viernes? Me dijo al instante...
Pues no, simplemente prepararme tranquilamente la cena y luego ver alguna peli o serie, algo muy normal.
Te gusta cocinar entonces?
Si,me encanta y me relaja muchísimo.
Y si paso a por ti a eso de las nueve y vamos al casco viejo? podemos cenar y luego tomar algo,te parece bien? ,me dijo...
Conoces ya el casco viejo?
No, no,le dije... a penas me dio tiempo a conocer ya toda la ciudad, pero si, claro , Gina,me encantaría. .
Atravesamos la ciudad a duras penas,hasta que detuvo el Toyota verde frente la entrada de mi apartamento y me dijo, bueno entonces quedamos aquí a las nueve?
A las nueve estaré aquí abajo le dije... Bajé del vehículo y movi la mano a modo de despedida. Al acercarme a la entrada,Juan, el portero del edificio me abrió la puerta...
veo que esa" flaca" le trajo a casa..señor José,me dijo..si, si,trabajamos juntos,le respondí.... Llamé al ascensor y subí hasta el apartamento .Quedaba una hora y poco hasta que fuesen las nueve.
Abrí la nevera, cogí una Balboa bien fría y la apuré en cuatro largos tragos, me recriminé no haber dejado puesto el aire acondicionado. Lo encendí. Me tumbé un instante en el sofá y me dispuse a ver si habían novedades en el teléfono movil.. después de unos minutos fui al baño,me desnudé y me metí en la ducha,el agua fría resbalando por mi piel era placentera y relajante..después de quince minutos,salí,me sequé bien,me puse debajo de los sobacos desodorante roll on aloe vera, saqué unos calzoncillos slip azul marino del cajón ,unos vaqueros azules y un polo negro Pedro del Hierro.
Eran ya las ocho y media...fui de nuevo a la nevera,abrí una botellita de agua con gas y bebí a morro,abrí la puerta corredera , salí a la terraza y me encendí un cigarrillo, mientras veia al fondo, las luces traseras rojas de los coches en procesión a lo largo de la avenida.
De pronto,sonó mi teléfono móvil, ponía y se leía... Cristina.
En España el trabajo era complicado en aquellos años..me costó mucho tiempo decidir dar el paso.
Estaba muy perdido pero después de la muerte reciente de mi padre y quedarme sin nadie más por quien preocuparme,me liberé y di el paso.
Por qué no hacer las Américas?
El trabajo realmente estaba muy bien pagado y era una manera de desconectar de todo,era volver a comenzar una nueva vida.
El día antes de salír en tren hacía Madrid y coger el vuelo,
Cristina me dijo que estaba loco,
muy loco, que me iba porque realmente no la quería, que yo nunca le importé lo más mínimo y que si me sentaba en el asiento de ese airbus y me alejaba, no me iba a esperar,ni me iba a llamar nunca más.
Después de que sonará cuatro veces contesté a regañadientes.
Si? dije..
José?
Si...
Soy Cris...
Hola Cris,le dije...
Que tal estás? Como te va?
Pues demasiado bien
Y tú ?
Echándote mucho de menos.....
No me dió tiempo a responder...
Sonó el interfono dos veces seguidas...
Espera un momento Cris,le dije...
Dejé el teléfono en la barandilla del balcón y me dirigi a la entrada donde estaba el telefonillo.
Si?..dije
Soy Juan,jefe!,..la flaca de hoy está aquí esperandole abajo ,me dijo que le avisara..
Giré el cuello y miré el reloj que había arriba de la nevera. Eran ya las nueve.
Bien, bien,Juan...dígale que bajo en cinco minutos, gracias.
Volví a la terraza, bebí de un sorbo lo poco que quedaba de la botella y cogí el teléfono .
Cris me escuchas?
Si,si...dijo...
debo dejar la conversación,me están esperando,no quiero ser grosero, pero dijiste que no volverías a llamar.
Ah,está bien,dijo y colgó sin más.
Puta vida!... pensé para mí mismo.
Me miré por última vez en el espejo de la entrada y salí del apartamento .Mientras esperaba el ascensor me di cuenta que por más que no quisiera, también pensaba en Cris.
Una vez bajo, por la puerta de vidrio del edificio ,vi el Toyota verde aparcado frente la entrada.
Va a salir de fiesta?
Dijo Juan
Si... vamos a ver qué tal se da la noche,le dije..
Pásenlo bien. Yo estaré siempre aquí,jefe!
Caminé hacia el coche y entré.
El perfume que llevaba puesto Gina era demasiado atrayente.
A esas horas ya era noche cerrada .
Que tal? Me dijo
Bien,estoy bien,le dije mintiendo....
Atravesamos la avenida Balboa, y nos adentramos en el Coast Way...
Te gusta la comida italiana?
Pues...no mucho le dije,no soy muy fan de la pasta
Sonrió y me dijo...
Eso me pasa por no preguntar antes,ya reservé...me dijo como si hubiese hecho algo malo...
no te preocupes ,por favor, disfruto de igual manera., lo importante es la compañía al final de todo,no crees?
Tardamos en llegar a la puerta del restaurante,bajamos y un empleado llevó el coche al aparcamiento.Gina iba delante y pude observarla calmadamente. Llevaba una blusa azul celeste , un pantalón negro ajustado que marcaba su linda figura y unas sandalias planas color marron.
Entramos en el restaurante.
el ambiente era acogedor con una temperatura del aire acondicionado perfecta.
Copas de cristal reluciente, platos de cerámica decorados de manera sutil y un centro de mesa con flores.
Oye Gina,le dije directamente,
Por qué me has invitado a salir,a cenar juntos?
La dejé descolocada sin darme cuenta y sin quererlo llegué a ser descortés con lo obvio.
Conversamos de todo un poco,preguntándonos, conociéndonos.
Después de la cena,fui yo quien le dijo de tomar algo.
No era muy tarde, cogí el teléfono, quité el modo silencio,habian varias llamadas perdidas desde España con el mismo número,el cual conocía perfectamente.. decidí apagarlo de nuevo.
Al salir,me atreví a abrazar a Gina por la cintura y le dije. Llévame donde quieras,te sigo.
Sonrió a carcajadas.
después de tomar un par de copas,sobre las dos de la mañana, decidimos volver ya a casa...
El trayecto ,a esas horas se hizo corto,pasamos dos controles de la policía armada sin que nos parasen y llegamos de nuevo al barrio residencial de San Francisco. Gina paró frente la entrada del edificio, Juan estaba fuera en la puerta, firme y diligente en su trabajo.
Bueno... muchísimas gracias,lo he pasado muy bien,le dije...
yo también,respondió,
nos vemos el lunes entonces...nos dimos dos besos,bajé del Toyota y me quedé parado un instante hasta que el vehículo salió calle abajo..
Camine unos pasos hasta la entrada. Juan me miraba fijamente mientras me acercaba.
Perdone que le diga jefe.. pero es usted un flojo..no vió la cara de la flaca, del modo que se fue? Hubiese podido dar vida de nuevo al Etna con esa mirada...
Todo lo que deje pasar ya no volverá,sabe jefe? Así es amigo,bueno...voy para dentro... que termine de pasar buena noche,Juan.
Mientras subía en el ascensor hacia el apartamento,encendí de nuevo el teléfono,habían como cinco putas llamadas perdidas mas con el prefijo +34.
Comentarios
Publicar un comentario